martes, 12 de abril de 2016

IDENTIFICACIÓN DE PERSONAS, CADÁVERES Y RESTOS CADAVÉRICOS

UNIDAD TEMÁTICA Nro. 2
IDENTIFICACIÓN DE  PERSONAS, CADÁVERES Y RESTOS CADAVÉRICOS

1.     Identificación de personas.
a.    Sistemas de identificación (persona viva, cadáver reciente y cadáver antiguo)
b.     Dactiloscopia.
c.     Técnicas de identificación biométricas.
2.     El ADN como identificador.
a.     Estructura y función del ADN.
b.     Identificación humana.
3.     Banco de huellas genéticas.
a.     Banco de datos.
b.     Banco de datos genético en Bolivia – BADEGIC.
4.     Pruebas de paternidad.
5.     Antropología forense.
a.     Concepto.
b.     La escena de hechos.
c.     Análisis restos óseos - odontología forense.
d.     Determinación del sexo, raza, edad, estatura.
e.     Intervalo de tiempo desde la muerte.



1.  Identificación de personas.

La identificación es la acción de reconocer si una persona es la que se busca o se supone que es.

La forma más fácil de identificar a una persona es por sus rasgos fisionómicos.  La fotografía es la reproducción más exacta de los datos fisionómicos de una persona.  Pero en ocasiones no se cuenta con ello, por ello se deben usar otras técnicas para identificar a una persona.

a.   Sistemas de identificación (persona viva, cadáver reciente y cadáver antiguo)
Se puede hablar de tres tipos de identificación:
·         Identificación de la persona viva.
·         Identificación del cadáver reciente.
·         Identificación del cadáver antiguo.

Para cada una de ellas se usa diversas técnicas.  En las dos primeras se usa la Dactiloscopia (que está incluida en la Huello grafía, que es un apartado más amplio) entre otros tipos de huella: las huellas plantares, palmares, de zapatos, de ruedas de vehículos, etc.

b.   Dactiloscopia.
La huella dactilar queda definida desde el sexto mes de embarazo y no cambiará nunca más.  El sistema dactiloscópico es un sistema infalible de identificación en el mundo.

c.   Técnicas de identificación biométricas.
Forma de la mano: Similar al reconocimiento de la huella, pero la persona debe poner su mano abierta sobre un escáner especifico, se analiza la forma y geometría de la misma (forma, longitud y grosor de los dedos, ancho de la palma, etc.)
El rostro: Basta con una fotografía, que usando una herramienta de software, analiza el rostro y genera retratos faciales.
La voz: El individuo pronuncia un código de acceso prefijado (nombre, apellidos, número de teléfono o una frase) y el sistema lo reconoce o no a partir de las características de la voz.
El iris: El sistema obtiene una imagen del iris del ojo de una persona y esa imagen es comparada con la imagen grabada.  Es una técnica muy eficaz.
La retina: La capa sensorial situada al fondo del globo ocular está recorrida por numerosos vasos sanguíneos y la posición de estos es la que facilita la identificación.
La biometría: Es una tecnología de seguridad, que consiste en la verificación automática de la identidad basada en el reconocimiento de características biológicas de la persona (huella dactilar, iris voz, etc.) incluyendo un dispositivo que obtiene una muestra biométrica de la persona y la compara con una base de datos.  Antiguamente se media todo el cuerpo (brazos, piernas, torso, etc.) hoy en día es tan simple como colocar el dedo sobre una máquina o colocarse delante de una cámara.

2.   El ADN como identificador.
En todos los seres vivos, los genes se componen de ADN.  La estructura molecular del ADN se asemeja a una muy larga escalera en forma de espiral.  El código genético, la huella genética forense, se determina por el orden que ocupan las bases (los “peldaños” en la escalera) porque tiene una secuencia única que se diferencia para diferenciar unos genes de otros.
a.   Estructura y función del ADN.
El ADN está formado por 4 tipos de nucleótidos, tiene una estructura helicoidal de una doble hélice entrelazada, similar a una escalera “retorcida”.
b.   Identificación humana.
El crimen surgió con el hombre mismo, y éste, consciente de la punibilidad de su acción, siempre ha intentado ocultar la autoría.  La sociedad se encontraba entonces y se encuentra ahora con el problema de determinar la identidad de la persona que ha cometido el hecho.  Un requisito previo es la identificación de la persona porque no se puede impartir justicia si el culpable no está plenamente identificado.

Así surge lo que actualmente se conoce como Genética Forense, gracias a la que en 1988 se condenó por primera vez a un criminal –Pitchfork, un violador en Inglaterra- usando su ADN.  Ésta Genética Forense permite ampliar su campo de estudio a la Medicina Legal sobre determinadas muestras tomadas de un cadáver reciente (víctimas de desastres colectivos), permite la identificación de restos cadavéricos, esqueléticos, personas desaparecidas, usar indicios del lugar de los hechos (como sangre, saliva, pelo, esperma, piel, etc.) y hacia la investigación de la paternidad.

En Bolivia actualmente esta técnica de identificación está vigente, la usan en la sección de Genética Forense de los laboratorios del Instituto de Investigaciones Forenses en la ciudad de La Paz.

3.   Banco de huellas genéticas.
a.   Banco de datos.
Un banco de datos permite básicamente dos cosas:
ü  Atribuir a un mismo individuo delitos y,
ü   Ubicar o descartar sospechosos respecto de los cuales se tiene la huella genética previamente registrada.

El FBI cuenta con uno de los bancos de datos más antiguo que en octubre de 1988 empezó a hacerlo.  Su sistema de banco de datos de perfiles de ADN, se denomina CODIS (Índice Sistema Combinado) que trabaja a tres niveles (local, estatal y federal).  También se hace mención al banco de datos de la Interpol, de Canadá, Puerto Rico, Argentina y México.  Así también Perú que cuenta con un Proyecto de Ley.

b.   Banco de datos genético en Bolivia – BADEGIC.
Los sistemas criminales generan bancos de datos de los delincuentes.  Una fotografía, datos biográficos, huellas dactilares constituyen el mismo.  El Banco de Datos Genético de Identificación Criminal (BADEGIC) sería nuestro proyecto en Bolivia, sería un “conjunto organizado y sistematizado de información genética referido a individuos de la especie humana y obtenidos a partir del análisis de ADN”.

La expresión “banco de datos” es utilizada porque se maneja material genético e información genética, es decir, muestras (evidencias) y datos.

4.   Pruebas de paternidad.
Es aquella prueba que tiene por objeto probar la paternidad, es decir el parentesco ascendente en primer grado de un individuo y un hombre (presunto padre).  La prueba se basa en comparar el ADN de ambos.  Para un análisis exacto, es necesario realizar un análisis con tres muestras: de la madre, del presunto padre y del hijo. 

El código de familia en el Art. 207 indica: “PRUEBAS DE PATERNIDAD: La paternidad puede declararse con el auxilio de todos los medios de prueba que sean idóneos para esclarecerla con certeza…”

La prueba puede realizarse sin la autorización de la madre, ya que hay un vacío legal en éste punto y será el Juez quien determinará si acepta o no el informe genético como prueba.

5.   Antropología forense.
a.   Concepto.
Se habla de la antropología cuando se busca determinar datos sobre la identidad, la data de muerte y circunstancias que rodearon a la muerte.  Se habla de la causa de la muerte en cadáveres antiguos, en mal estado, restos humanos o simplemente huesos.

b.   La escena de hechos.
La escena de hechos en estos casos sería la zona del entierro (una escena cerrada) que tiene los límites claramente demarcados. 

Se debe proteger  la escena de hechos, se debe observar, fijar, narrar, tomar fotografías, dibujar croquis, realizar planimetrías, señalar y rastrear las evidencias.

También puede ser una escena abierta, por ejemplo un campo abierto. En estos casos se debe empezar en el punto donde está el cadáver hacia afuera, sea en círculos o en franjas.

c.   Análisis restos óseos – Odontología Forense.
La Antropología Forense tiene por misión, idealmente, el llegar a establecer la identidad positiva de un sujeto a través del estudio de las características de sus restos.  Muchas veces esto no es una tarea sencilla o incluso posible, dado el tiempo transcurrido desde la muerte, o los cambios ocurridos en los restos por influencias de los años.  Se debe enviar todos los restos cadavéricos (huesos) hasta el laboratorio de antropología, aunque lo mejor es que el equipo de antropología se constituya en el lugar donde se encontraron los restos a identificar.

Durante el análisis de restos óseos se debe seguir un protocolo donde se debe anotar la fecha, ubicación, hora de iniciación y terminación del análisis del esqueleto, y el nombre de todos los participantes; radiografiar antes de hacer una limpieza (sin enjuagar ni restregar, dejando que sequen); dejar constancia de la condición de los restos (por ejemplo: intactos y sólidos, erosionados y quebradizos, chamuscados o cromados) y proceder a la identificación preliminar (determinar edad, sexo, raza y estatura dejando constancia del por qué se realiza tal afirmación y fotografiar las pruebas que apoye está conclusión).  Posteriormente realizar la identificación individual (buscar traumas y anomalías, dejar constancia y fotografías de cada conclusión).

La odontología forense estudia los tejidos duros y blandos que conforman la cavidad oral y los valora como elementos de prueba para resolver situaciones que se presentan en el campo jurídico.  Es de gran importancia para la identificación ya que los dientes persisten a través de los años, manteniendo su información genética.  Ya sea a través del estudio de los trabajos de reparación odontológica o de prótesis, de trabajos sobre las mismas (prótesis removibles totales o parciales, prótesis fijas, obturaciones de amalgama de plata, endodoncias, bracketts de ortodoncia, etc.) o por medio de pericias más actualizados (como análisis de perfil de ADN)

d.   Determinación del sexo, raza, edad, estatura.
Otros de los objetivos de la Antropología Forense  son la determinación del sexo, raza, edad y estatura, por ejemplo: comparando el cráneo masculino con el femenino, aquel es de mayor tamaño y pesa más. 

La cuestión de la afiliación racial es de difícil respuesta, ya que si bien existen clasificaciones, algunos detalles anatómicos que a menudo sugieren la raza de un individuo (por ejemplo: los individuos negros poseen aberturas nasales más grandes, los blancos rostros más angostos, etc.) no son determinantes.

La edad, por otra parte, suele ser más certera (por la cantidad de dientes, cambios en la columna, examen al hueso púbico, etc.)

La estatura puede estimarse midiendo uno o más huesos largos completos (humero, radio, tibia, etc.)

e.   Intervalo de tiempo desde la muerte.
Esto puede ser extremadamente difícil ya que tal estimación se basa en la cantidad y condición de los tejidos blandos, como por ejemplo: piel, musculo y ligamentos presentes, la preservación de los huesos, olor, plantas, insectos, etc.  Mientras más tiempo haya transcurrido desde la muerte, más difícil será la determinación del intervalo.
















El proceso de identificación de cadáveres

A veces la identidad de una persona fallecida es desconocida o incierta. Ello puede ser causado debido a documentación incorrecta o faltante, o porque el cuerpo está irreconocible debido al proceso de trauma o de descomposición. A pesar de las circunstancias, se debe hacer todo lo posible para identificarla y cumplir con las obligaciones sociales y legales relacionadas con los decesos y prevenir la familia.

¿Cómo se identifica a los individuos fallecidos?

Cuando se descubre un cadáver, los investigadores deben determinar quién es, dónde y cuándo ocurrió la muerte, y cómo y por qué se produjo el fallecimiento. Sin embargo, el proceso de identificación también puede comenzar incluso antes de que el cadáver sea descubierto - en el mismo momento en que una persona o grupo de personas son reportadas como desaparecidas o presumiblemente muertas-. En primer lugar, debemos recopilar los datos ante o pre-mortem, con ello se hace referencia a toda la información y documentos reunidos por una persona durante su vida que pueden ayudar después de su deceso. Esto incluye una descripción física como la edad, sexo, color de pelo, altura, etc.; los antecedentes médicos y dentales (incluyendo radiografías); características individuales como tatuajes y fotografías recientes. Esta información también puede incluir detalles de la ropa al momento de su desaparición y los objetos personales que llevaba. Cualquier cosa que pueda ayudar a identificarla es relevante. Una vez que se recogen, los datos pueden ser comparados con información similar obtenida de cadáveres no identificados, con el fin de encontrar una coincidencia. Ante la desaparición de un solo individuo o la ocurrencia de un accidente fatal que involucra a varias personas, los registros previos a la muerte son un componente esencial del proceso de identificación.

Quien posee la información ante mortem?

En general, los miembros de la familia, amigos o compañeros de trabajo cercanos, son los primeros en ser entrevistados para obtener información que rodea la desaparición o muerte de un individuo. Además, los investigadores pueden solicitar asistencia del público para encontrar la última persona en ver a las personas desaparecidas. Los médicos de familia o los dentistas son llamados a menudo a colaborar, ya que pueden proporcionar los expedientes médicos pertinentes. Una vez que la información ante mortem se obtiene, el acceso está restringido a los responsables de la identificación, incluidos los médicos forenses o los médicos legistas, los organismos de seguridad y otras organizaciones similares.
Un document intitulé rapport de garde (chain of custody en anglais) enregistre une description de chaque objet et la localisation exacte où il a été retrouvé, de même que le nom et l'affiliation de chaque personne ayant eu la preuve en sa possession.

¿Cómo se encuentra un cuerpo?

Cuando se encuentra un cuerpo, se manejan estrictos protocolos que regulan la actividad a realizar. Es la policía la que a menudo arriba por primera vez a la escena, seguida de cerca por el médico forense o examinador médico, quien tiene la responsabilidad de ocuparse del cuerpo. Dependiendo de las circunstancias, otros especialistas como arqueólogos y antropólogos pueden ser llamados para intervenir en la recuperación de un cuerpo o de un conjunto de pruebas, en la escena del crimen. La arqueología y la antropología proporcionan eficaces y precisos medios para obtener pistas sobre un escenario, o pueden ayudar a los investigadores a comprender los acontecimientos que rodearon la disposición del cuerpo. En la escena, cada elemento ligado a los restos es localizado in situ en un mapa (el lugar exacto donde fue encontrado), fotografiado, recogido y empaquetado como prueba, ya que puede ayudar a resolver el caso. A partir de ahí, todos los materiales relacionados se pueden utilizar en los tribunales. Un documento llamado cadena de custodia, registra una descripción de cada objeto y el lugar exacto donde fue encontrado, como el nombre y afiliación de cada persona que tiene pruebas en su poder.

¿Qué ocurrirá con los restos y las evidencias?

Todas las pruebas recogidas en la escena de un crimen deben ser transportadas a las instalaciones donde podrán ser descritas, fotografiadas y etiquetadas de forma segura y confidencial. Todos los restos humanos se envían a los servicios médicos, por lo general la morgue, para ser sometidos a una autopsia (palabra griega que significa "ver con sus propios ojos"). La autopsia u obducción es realizada por un patólogo, médico especializado en el estudio y diagnóstico de la enfermedad. Otros profesionales, tales como un dentista (odontólogo especialista), un antropólogo (si el cuerpo está en la condición de esqueleto), o un radiólogo, pueden ser llamados para examinar los restos. Cualquier condición médica se registra y se toman radiografías de los dientes y cuerpo. Si es posible, los investigadores recogerán las impresiones dactilares y muestras para análisis de ADN. Debido a su experiencia pueden ser empleados en el tribunal en un caso vinculado a un crimen, estos profesionales también podrán llevar el título de especialistas forenses. En este contexto, el patólogo forense examina el cuerpo para determinar las circunstancias y la causa de la muerte ; el odontólogo forense analiza y describe las características dentales ; el antropólogo forense examina los huesos para hacer una descripción básica de la persona, conocida como perfil biológico.
Se pueden aplicar diversas disciplinas científicas al proceso de identificación y en algunos campos se están desarrollando técnicas especiales para el terreno forense. Por ejemplo, la optometría (del griego ψ "ojo" y μέτρον "medida" es la ciencia encargada del cuidado primario de la salud visual, a través de acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y corrección de defectos refractivos, acomodativos, musculares y enfermedades del segmento anterior, así como del diseño, cálculo, adaptación, y control de lentes de contacto y lentes oftálmicas) desarrolló un método simple para conectar la prescripción de gafas a la información registrada en las historias clínicas de los pacientes. Para ello, fue creada una gran base de datos que registra los requerimientos de los pacientes. En el caso de que se encuentren las gafas, un programa calcula la frecuencia con que este requisito se encuentra en una población dada. Aunque estos métodos son potencialmente útiles en las investigaciones forenses, es importante recordar que las conclusiones extraídas deben poseer un alto grado de rigor científico con el fin de ser aceptadas en la corte.

¿Cómo se hacen las comparaciones ante mortem y post mortem?

Cuando la información ante mortem correspondiente a una persona desaparecida ha sido recogida y se poseen los datos sobre restos humanos encontrados, comienza el siguiente paso del proceso de identificación. Se trata de comparar dos conjuntos de información para encontrar las características correspondientes. Dependiendo de las circunstancias, la comparación puede ser hecha por un médico forense, un médico legal o un funcionario policial. En muchos casos, las diferentes agencias combinan sus esfuerzos, si se encuentra una correspondencia posible, toda la información pertinente debe ser verificada para comprobación de la exactitud y consistencia. Todas las evidencias no tienen el mismo valor identificatorio. Por ejemplo, si la ropa hallada en el cuerpo es consistente con la descripción existente en la información ante mortem, es sólo una identificación presunta, y no una identificación positiva. Algunos elementos comunes, tales como las prendas de vestir, no pueden proporcionar una identificación positiva porque muchas personas pueden tener los mismos artículos. Por otro lado, si las huellas dactilares en el cuerpo corresponden a las tomadas cuando la persona estaba viva, esto se considera una identificación positiva, porque la probabilidad de que dos personas diferentes tengan las mismas huellas dactilares es muy baja ó nula. Las identificaciones positivas pueden hacerse a través de comparaciones ante y post mortem de ADN, las radiografías dentales o médicas, las distintas fracturas, los tatuajes o las enfermedades específicas. En los casos en que hay más involucrados una identificación positiva puede requerir el uso de múltiples técnicas y de varias muestras porque los cuerpos pueden haber sido mezclados. En este caso, las pruebas asociadas son pertinentes y pueden emplearse para corroborar la identidad de la persona. Una vez que el individuo se identifica, el cuerpo es llevado a una funeraria o entregado a la familia.

¿Quién puede solicitar una autopsia?

En circunstancias normales, el cuerpo de una persona muerta vuelve a la familia o parientes cercanos. La familia tiene derecho a solicitar una autopsia si quiere saber la causa exacta de la muerte (por ejemplo, enfermedades, lesiones o anomalías) o cómo ocurrió (natural, accidental, por suicidio, homicidio o indeterminado). Sin embargo, si la muerte ocurre en circunstancias sospechosas, las responsabilidades del Estado son mayores que los deseos de la familia y un médico forense o  legista puede ordenar una autopsia sin el permiso de los familiares de los fallecidos.

¿Cómo se reconoce oficialmente la muerte?

Este tema sufre variantes de acuerdo a las leyes de cada país, no obstante digamos que por lo general un médico debe ser llamado para cumplimentar el certificado médico que confirme la muerte. La mayoría de las veces, este documento se envía a un director de una funeraria que  registra la muerte y emite un certificado de defunción y el permiso de inhumación de la persona fallecida.
Sin embargo, si la muerte es sospechosa o parece ser el resultado de una situación violenta, o si la muerte se produjo más de 48 horas antes, un médico de cabecera no puede legalmente firmar el certificado de defunción. En estos casos, un médico forense o legista debe investigar la causa de la muerte y cómo ocurrió, y confirmar la identidad de los fallecidos. Una vez que estas preguntas se responden de manera adecuada, el certificado de defunción puede ser firmado y el deceso registrado oficialmente.
¿Médico forense o médico legista?
Hay dos sistemas para la investigación de una muerte no natural, súbita, inexplicable o inesperada: el médico forense y el médico legista. En cada uno de estos sistemas, las autoridades designadas son responsables de investigar las muertes que se producen fuera de la supervisión médica. Sin embargo, ningún sistema trata de determinar la responsabilidad penal o criminal. El médico forense y el legista son más bien los principales responsables de identificar a las víctimas y determinar la causa de la muerte.

¿Cuáles son las cuestiones relacionadas con la identificación?

Todos los seres humanos tienen derecho a ser tratados respetuosamente después de la muerte. Sin embargo, los esfuerzos de los forenses para identificar un individuo pueden entrar en conflicto con las creencias y prácticas de sus familias. Por ejemplo, la familia del fallecido puede no desear que ciertos procedimientos médicos se lleven a cabo en un ser querido o estar de acuerdo con los métodos utilizados para su identificación. En el plano religioso, las exigencias específicas para el manejo y tratamiento del cuerpo después de la muerte pueden influir fuertemente en la reacción de la familia sobre la necesidad de una autopsia. Algunas religiones como el islam y el judaísmo, enseñan que el cuerpo debe ser enterrado poco después de la muerte y no permiten las autopsias voluntarias porque se consideran una profanación de la persona. Sin embargo, la mayoría de los líderes de la iglesia admiten que hay excepciones. Por ejemplo, una autopsia puede ser permitida si la información resultante puede salvar una vida. Del mismo modo, si se sospecha de un crimen, la autopsia está autorizada para ayudar a la policía a resolverlo.
El entierro puede ser también causa de disputas entre familias e investigadores. Por ejemplo, el Islam y el judaísmo tienen una prohibición especial en enterrar un cuerpo incompleto. Algunos dicen que si el cuerpo no está completamente enterrado, el entierro no es válido. Obviamente, ello plantea desafíos para los investigadores que deben tomar una muestra de tejido para posibles análisis. Al igual que con muchos aspectos de la vida, los profesionales que trabajan con restos humanos deben ser sensibles a las perspectivas diferentes y deben tratar de satisfacer las diferentes necesidades lo mejor que pueden. En general, tratan de cumplir con las recomendaciones religiosas y manejar los restos humanos con respeto y dignidad. Por otra parte, hacen todo lo posible para cumplir con sus tareas de la manera más eficiente posible con el fin de minimizar el estrés adicional a la familia. También es importante recordar que los investigadores son los principales responsables de determinar las circunstancias de la muerte y las consideraciones culturales y religiosas a veces se deben dejar a un lado para poder entender que es lo que ha pasado. Esto es especialmente cierto cuando un delito se ha cometido; en este sentido, el primer deber del investigador es resolver estos crímenes - la identificación y resolución de las condiciones que causaron la muerte para formular recomendaciones y evitar situaciones similares-.

¿Cómo afectan los medios de comunicación al proceso de identificación?

Recientemente, la ciencia forense se ha convertido en un tema popular en programas de televisión, películas y libros. Sin embargo, muchos de estos medios de comunicación presentan la obra de especialistas forenses de una manera menos realista y más dramática de lo que realmente es. En consecuencia, esto ha generado una serie de ideas falsas sobre lo que puede hacerse con métodos científicos – un problema llamado « el efecto CSI (Crime Scene Search). Este efecto ha provocado una considerable confusión acerca de cómo los crímenes pueden ser "resueltos" y por quién. Más particularmente, las representaciones de ficción de las investigaciones forenses tienden a exagerar en gran medida - si no del todo inventado - el tipo de equipos, procesos y exactitud de los métodos y las habilidades de cada especialista.
Además, los analistas están preocupados por el hecho de que los espectadores llegan a creer que la ciencia forense real es tan rápida como lo que se muestra en las emisiones. A diferencia de algunos minutos pasados en la televisión, el análisis forense real suele tomar varios días o semanas para ser completado. Y a veces no. Los errores de percepción se refieren también al nivel de participación de cada analista forense en un caso. Los verdaderos científicos forenses son especialistas que desarrollan habilidades específicas en un determinado campo. A diferencia de sus homólogos de ficción, no interrogan a cada sospechoso ni persiguen a los delincuentes, haciendo autopsias y análisis de restos óseos en sus actividades diarias.
A pesar de que estos errores pueden parecer frustrantes, pueden tener efectos potencialmente devastadores al ser llevados a los tribunales en el marco del proceso penal real. Abogados, jueces y miembros del jurado pueden estar influidos por la mala información y tener expectativas poco realistas acerca de la exactitud y fiabilidad de las pruebas, los resultados o el testimonio de expertos forenses. En consecuencia, los científicos forenses deben ser particularmente prudentes con el propósito de asegurar que son claros acerca de las capacidades y limitaciones de su trabajo y evitar que los malentendidos persistan.




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